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Las 6 leyendas sobre las Calderas de condensación

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¿Es cierto que las calderas de condensación son difíciles de instalar?

Una de las leyendas es que para su instalación requiere de una salida de gases especial con dimensiones diferentes que puede ser engorroso a la hora de cambiarla por una convencional. Pero la realidad es que no hay ninguna diferencia a la hora de instalar una caldera de condensación con otra caldera convencional. La única diferencia es la colocación de un desagüe para los condensados que no deja de ser una conexión pequeña de PVC.

Pero en cuanto a la salida de gases de las calderas de condensación normalmente se emiten en forma de vapor condensado cuando existen temperaturas bajas en el exterior. Este vapor seria visible como una columna de humo blanco pero no siempre, va en función de la situación meteorológica del momento.

La normativa permite instalar la salida de humos directamente en la fachada o en un patio de ventilación interior. Solo se tendrá que vigilar que su ubicación y los gases no resulten molestos.

Así que, resolviendo la leyenda, las calderas de condensación se pueden colocar perfectamente en instalaciones de calefacción antiguas y que solo tendremos que tener en cuenta que la parte de la instalación antigua este en buenas condiciones y volver a regular la caldera para que el sistema rinda correctamente.

¿Son las calderas de condensación caras de reparar y de mantener?

En cuanto a este factor, las calderas de condensación su principio de funcionamiento son exactamente iguales que las calderas antiguas o convencionales. A nivel interno la única diferencia es el intercambiador primario que tiene para poder ser mas eficiente. Actualmente todas las calderas de condensación están diseñadas para que esté todo accesible de frente facilitando así su mantenimiento.

Por lo tanto, las calderas de condensación incluso son hasta mas sencillas de reparar o mantener que otras calderas antigua.

¿Fallan muy frecuentemente este tipo de calderas?

Este tipo de calderas ya llevan bastantes años vendiéndose y utilizándose por toda Europa, por lo que su fiabilidad está demostrada. Desde Septiembre de 2015 solo se permite la fabricación de este tipo de calderas en las que incluye la tecnología de condensación por cumplir con los requisitos de bajas emisiones hacia la atmósfera.

Son actualmente las grandes marcas las que han evolucionado esta tecnología y que su experiencia avala la fiabilidad de este tipo de calderas, por lo que poco a poco irán desapareciendo calderas de tipo estanca convencional y las de bajo NOx, ya que se han dejado de fabricar.

Solo las de condensación son las mas eficiente por su bajo consumo, alto rendimiento de trabajo y bajas emisiones de CO2 y NOx.

Así que se podría decir que son el pasado, el presente y el futuro.

¿Con las calderas de condensación se ahorra de verdad en la factura del gas?

No es cierto. Está demostrado que las calderas de condensación alcanzan el máximo rendimiento que una caldera de gas puede ofrecer. Un rendimiento del 100% frente a rendimientos de hasta el 90% que alcanzan las calderas tradicionales se traduce en ahorros en la factura energética de entre un 15% -si utilizamos un sistema de radiadores convencionales- hasta un 30% -si complementamos el sistema con elementos que trabajan a baja temperatura como el suelo radiante, radiadores a baja temperatura o fan coils.

Como comentamos, el tipo de instalación de calefacción más favorable para el aprovechamiento de la energía producida por la técnica de condensación es aquella que trabaja con agua a baja temperatura. Este es el caso de las instalaciones de calefacción por suelo radiante. Incluso cuando las condiciones de la instalación no sean las más favorables para obtener el máximo rendimiento, a lo largo del período de calefacción hay mucho tiempo en el que se produce condensación.

La explicación es muy sencilla: para mantener una cierta temperatura en los radiadores y, por tanto, de ambiente, una vez que estos ya están calientes, la caldera sólo tiene que mandar a los mismos agua a una temperatura más baja. De este modo se favorece la condensación y mediante la modulación la caldera lo hace automáticamente.

Para maximizar y optimizar el rendimiento de las calderas de condensación, se aconseja la regulación con sonda exterior.
Su funcionamiento es el siguiente: La centralita toma la información de una sonda de temperatura situada en el exterior del edificio y controla para que esté en un nivel apropiado la temperatura de ida del agua de calefacción producida por la caldera. Así, según las condiciones de temperatura exterior la caldera funciona al nivel de temperatura más bajo posible que le permita proporcionar la calefacción suficiente. Con ello se logra maximizar el rendimiento y asegurar que la caldera funcione durante un período de tiempo más prolongado en el modo en que condensa.

¿Realmente contaminan menos?

Está estudiado que las calderas de condenación reducen una gran cantidad de emisiones a la atmósfera y a su vez tienen un consumo de gas reducido si los comparamos con las convencionales.

El impacto medioambiental de emisiones de CO2 a la atmósfera, el sector domestico es responsable de más del 25%! Por lo que es mucho y por ello están apostando fuerte por las calderas de condensación.

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