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Calderas estancas

calderas estancas

Las calderas estancas son aquellas que cuentan con un sellado perfecto en la cámara en donde se produce la combustión. De esta forma, estamos hablando de una zona completamente independiente a la instalación de la propia caldera y que toma el aire necesario para su combustión del exterior.

Para conseguir este aire, se encuentran conectadas mediante un tubo a través del cual se permite la libre circulación de los gases con los que se consigue el funcionamiento de la caldera y se expulsen los gases generados.

Las Calderas Estancas están prohibidas.

Pese a que pueda resultar un modelo de caldera interesante y bastante seguro al tener la zona donde se produce la combustión aislada, según la nueva normativa no es sencillo el poder disponer de una de estas calderas y para ello hace falta cumplir algún requisito.

La normativa de las calderas estancas

Principalmente, según el RITE solo se pueden instalar calderas estancas en aquellas viviendas unifamiliares aisladas. En los bloques de pisos, solo se podrán instalar si la extracción de humos se lleva a cabo en el tejado del mismo y para ello hace falta también tener en cuenta los metros de chimenea del mismo.

¿Calderas estancas o de condensación?

De esta forma, no son muchas las viviendas que se puedan permitir el disfrutar de una caldera estanca y es por ello que el mercado ofrece diferentes alternativas como por ejemplo una caldera de condensación.

Las calderas de condensación cuentan con una mayor tecnología que las permite disfrutar de diferentes ventajas respecto a las calderas estancas. Una de estas ventajas que la convierten en interesante, es que estas calderas de condensación, logran alcanzar un rendimiento que puede llegar a alcanzar en torno al 105% gracias al aprovechamiento de la energía conseguida por el vapor de agua. Las calderas estancas cuentan con un rendimiento menor, entorno al 95%, por lo que la diferencia es evidente.

Este mayor rendimiento, nos permite obtener una mayor cantidad de calor, gastando menos combustible, por lo que se producirá un ahorro bastante importante a final de mes, que se convertirá una gran suma con el paso de los años.

En definitiva, la caldera de condensación más que una mera alternativa, se convierte en una opción bastante interesante ya que además de ser mucho más rentable, se adapta perfectamente a las nuevas normativas por lo que si no quieres tener problemas en el futuro, la balanza se inclina un poco más en favor de la caldera de condensación.